Ichinoseki, prefectura de Iwate
Contemplar el desfiladero de Genbikei en otoño Hojas otoñales en las paredes rocosas y un dango en la mano
Genbikei es un desfiladero formado por la erosión del río Iwai y está declarado Lugar Pintoresco y Monumento Natural de Japón. De mediados de octubre a principios de noviembre, las hojas otoñales destacan entre las rocas y la corriente. Te cuento lo que vi en el desfiladero a finales de octubre y cómo disfruté de un bocado de dango.
Te cuento lo que vi y cómo fue mi viaje a Genbikei, una tarde de finales de octubre.
OtoñoUna tarde de finales de octubre
Hojas otoñales en las paredes rocosas y un dango en la mano
Desde el paso peatonal del puente, miré hacia abajo y se me cortó la respiración al ver la profundidad del desfiladero. El agua discurría entre las paredes rocosas a ambos lados, que parecían estrecharse hacia el fondo. Los árboles de arriba ya tenían hojas de otoño. Me acomodé la manga del abrigo y volví a mirar el río. Había venido a ver las hojas otoñales, pero lo primero que me atrapó fueron las formas de las rocas y el agua.
La superficie de las rocas no es lisa como una pared. Hay partes angulosas y grietas profundas, y me dan ganas de recorrerlas con la mirada desde los árboles de arriba hasta el agua. Según dicen, el desfiladero de Genbikei se formó lentamente por la erosión del río Iwai. Al pensar que el agua ha ido excavando todo esto, hasta los tramos donde la corriente se estrecha me dieron ganas de observarlos con más calma.
Durante el paseo compré unos dango y volví al paso peatonal del puente. En una mano llevaba un platito pequeño de papel y en la otra, la brocheta. La levanté para comer, pero las hojas otoñales del otro lado me llamaron la atención y la mano se me quedó quieta. Miré el río desde arriba y luego volví a mirar el dango. Con un paisaje tan bonito y algo dulce delante, quería disfrutar de las dos cosas sin prisas.
Al darle un bocado al dango, el dulzor se me quedó en la boca y se me dibujó una sonrisa. Hasta hace un momento miraba con toda seriedad las formas de las rocas; ahora también me había tomado muy en serio el dango. No quise acabarlo deprisa: dejé la brocheta sobre el platito y volví la vista al río. Quería guardar juntos el dulzor que me quedaba en la boca y el paisaje del río. La próxima vez que recuerde lo rico que estaba el dango, seguro que también me vienen a la memoria estas paredes rocosas.
Una de las especialidades de Genbikei es el Kakkō-dango, que llega en una cesta colgada de un cable tendido sobre el río. Desde que lo oí por primera vez, no dejo de pensar que quienes cruzan el río son los dango, no las personas. Por lo visto, pones el pedido y el dinero en la cesta y das un golpe con el mazo de madera; así te llegan los dango y el té. Me encanta que en este lugar haya algo divertido incluso antes de probarlos, además del paisaje.
Me dispuse a seguir andando y acomodé mejor el platito en la mano. Antes de irme, recorrí con la mirada los árboles y la superficie del agua. Sabía que el río iba desgastando las rocas, pero al ver aquellas formas ante mí comprendí que era un proceso mucho más impresionante de lo que imaginaba. Al volver a casa, seguro que recordaré las hojas de otoño y el dango, y también todo lo que ha hecho el río. Me gustaría contemplar el desfiladero desde otro ángulo la próxima vez, así que me alejé del puente con ganas de seguir explorándolo.
Los relatos son obras de ficción inspiradas en este lugar. Para obtener información precisa, consulta los sitios oficiales de turismo y de información.
Especialidad local
Kakkō-dango
El Kakkō-dango es la especialidad de Kakkōya: los dango y el té llegan en una cesta colgada de un cable tendido sobre el río. Se ponen el pedido y el dinero en la cesta y se da un golpe con un mazo de madera. Después de contemplar el río, también disfruté del dulzor del dango; me quedé embobada tanto con el paisaje como con la comida.
Qué ver
El desfiladero formado por el río Iwai
El río Iwai nace en el monte Kurikoma y, con su corriente, fue esculpiendo este desfiladero. Genbikei está declarado Lugar Pintoresco y Monumento Natural de Japón. Fui siguiendo con la mirada las grietas de la roca hasta el curso del río, y sentí de verdad cómo el agua había tallado esas formas durante tanto tiempo.
Marmitas de gigante: cavidades redondas excavadas por los guijarros
Las marmitas de gigante son cavidades redondas que se forman cuando la corriente hace girar arena y guijarros contra la roca y la va desgastando. La erosión del lecho del río avanzó hasta que las cavidades que estaban bajo el agua quedaron al descubierto. Después de oír cómo se forman, quise volver a mirar con calma las rocas que tanto me habían intrigado.
Datos de la ruta
Carretera de acceso al desfiladero de Genbikei
Después de aparcar el coche, caminé para contemplar el río y las paredes rocosas desde arriba. Quería ver el paisaje y comer dango, así que me dieron ganas de alargar el paseo.
Al llegar a Genbikei, aparqué y me acerqué a pie para contemplar las rocas y la corriente. También quería comer dango y mirar bien el desfiladero; me apetecía disfrutar de ambas cosas sin prisas.
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