Itadori, ciudad de Seki, prefectura de Gifu; santuario Nemichi-jinja
Namonaki-ike (estanque de Monet) A orillas del estanque, hasta se me olvida hacer fotos
¿Entre qué hojas volverá a aparecer esa carpa? En cuanto me paré junto al estanque, me quedé tan absorta siguiéndola con la mirada que la foto que quería hacer tuvo que esperar.
Lee esta escena junto al estanque, contemplando el agua y las carpas al comienzo del verano.
VeranoMañana de junio
Sigue con la mirada a las carpas que nadan entre las hojas de nenúfar
Me acerqué al estanque y me detuve en el camino de grava. Me subí las mangas de la chaqueta blanca y junté las manos delante del cuerpo. Como el agua era tan transparente que se veía hasta el fondo, no solo me fijé en las carpas: también se me fueron los ojos a los tallos finos y al fondo del estanque. Al oír su nombre, me había imaginado uno más grande, pero me gusta contemplarlo así de cerca, rodeado de árboles.
Una carpa se acercó despacio a las hojas redondas de los nenúfares. Al meterse bajo una hoja, desapareció un instante y volvió a asomar un poco más allá. Me pregunté si sería la misma mientras intentaba comparar sus manchas, pero enseguida pasó otra carpa a mi lado. Solo con seguirlas bajo el agua con la mirada se me va el tiempo volando.
Iba a sacar el móvil, pero antes de mover la mano volví a mirar el estanque. Cuando pasa una carpa, me fijo hasta en el leve movimiento del agua que deja tras de sí. Había venido a ver en persona el paisaje de las fotos, pero ahora me apetecía quedarme mirando todo lo que se movía aquí mismo. Creo que me quedaré así, con las manos juntas, un ratito más.
Este estanque se usaba originalmente para el riego. Con el tiempo, se incorporaron los nenúfares y las carpas, y así fue tomando el aspecto que tiene hoy. Lo llaman el estanque de Monet porque se parece a un cuadro famoso. Al volver a mirarlo con eso en mente, sentí más cercanas las carpas que nadaban entre las hojas y los árboles de enfrente. Creo que recordaré más el rato que pasé mirándolo que el tamaño del estanque.
Después del paseo, también me gustaría probar el sasabune-maki de Mochimatsuya. Es un mochi relleno de pasta dulce de judías rojas y envuelto en una hoja de bambú con forma de barquita. Solo de imaginar que abriría la hoja después de mirar el agua, ya me hacía ilusión. Hoy me apetece quedarme un rato por Itadori e incluir la merienda en el plan, en vez de marcharme nada más ver el estanque.
Tomé una última foto y guardé el móvil. En la imagen salen las carpas y las hojas, pero el rato que pasé esperando a que una saliera de detrás de una hoja se queda solo para mí. Cuando ya me iba, volví la vista y otra carpa nadaba hacia donde yo estaba. Volví a detenerme: me quedaría un poquito más para mirarla.
Los relatos son obras de ficción inspiradas en este lugar. Para obtener información precisa, consulta los sitios oficiales de turismo y de información.
Una foto del viaje1 imágenes
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Itadori, ciudad de Seki, prefectura de Gifu; santuario Nemichi-jinja · Principios de verano
Qué probar durante el viaje
Sasabune-maki de Mochimatsuya
Un mochi relleno de pasta dulce de judías rojas y envuelto en una hoja de bambú con forma de barca, un tentempié para tomar junto al estanque. Después del paseo, apetece abrir la hoja y hacer una pausa.
Qué ver aquí
Carpas que aparecen entre las hojas
Desde la orilla puedes ver cómo las carpas se abren paso entre las hojas de nenúfar. A mí me encantaba esperar para ver por dónde aparecería la siguiente.
Sasabune-maki después del paseo
Un mochi relleno de pasta dulce de judías rojas y envuelto en una hoja de bambú con forma de barca, muy apreciado junto al estanque. Me apetece incluir este dulce de Itadori en los planes del día.
Camino al estanque y paseo a pie
De la ruta nacional 256 al santuario Nemichi-jinja
- De la parada de autobús al estanque
- 150 m a pie
- Tiempo para visitar el estanque
- Unos 15 minutos
Desde el intercambiador de Mino, sigue la ruta nacional 156, la carretera prefectural 81 y la ruta nacional 256 hasta Itadori. Desde la parada de autobús «Monet no Ike-mae» hay 150 m a pie hasta el estanque.
Desde la parada de autobús hay 150 m a pie hasta el estanque. Si vas solo a contemplarlo, bastan unos 15 minutos; si además quieres acercarte al santuario Nemichi-jinja, reserva alrededor de 60–90 minutos.
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