Kumano, prefectura de Mie
Recorre Maruyama Senmaida Un mehari-zushi en la mano ante una ladera de pequeños arrozales en terrazas
Una mañana de principios de junio salí a contemplar los arrozales en terrazas, llenos de agua, y los brotes jóvenes. Desde lejos, seguí con la mirada los estrechos márgenes de tierra de Maruyama Senmaida y le di un bocado al mehari-zushi de Kumano. El paisaje y el sabor del almuerzo se quedaron unidos en mi recuerdo; después de comer, me gustaba aún más aquella vista.
Me quedé mirando las formas de los arrozales antes de darle un bocado al mehari-zushi. Te cuento cómo era el paisaje aquel día y cómo fue mi viaje.
VeranoUna mañana de principios de junio
Antes del primer bocado, me quedé mirando las formas de los arrozales
Desde un mirador contemplé Maruyama Senmaida: pequeños arrozales escalonados por la ladera. Era una mañana de principios de junio; el cielo se reflejaba en el agua y los estrechos márgenes de tierra serpenteaban entre las parcelas. Esperaba ver hileras de arrozales cuadrados, pero las pequeñas parcelas curvas me sorprendieron. Cada una tenía una forma distinta y mis ojos saltaban de una a otra.
Vine con un top de cuadros azul claro y pantalón corto blanco, y llevaba las gafas de sol sobre la cabeza. Acerqué al pecho el mehari-zushi que tenía en las manos. Bastaba con abrir el envoltorio de papel para empezar a comer, pero todavía quería seguir mirando el paisaje. Al otro lado de la hoja de takana encurtida también se veían muchos arrozales. De repente, sentí que el almuerzo que llevaba y el paisaje que tenía delante encajaban a la perfección.
Ahora hay 1340 arrozales. En el registro de tierras de 1601 consta que había más de 2200 campos de arroz. Nunca se me habría ocurrido, con solo mirar el mapa, que pudiera haber tantos arrozales en una misma ladera. Hasta los estrechos márgenes de tierra que veo desde aquí tienen esa forma porque alguien removió la tierra, apiló piedras y trabajó con sus manos.
Supe que en 1993 los vecinos crearon una asociación para conservarlos y que, en 1997, se habían recuperado 1340 arrozales. Creía que el paisaje siempre había permanecido igual, pero también es un lugar que volvió a la vida gracias al trabajo de quienes quisieron protegerlo. A las ganas de admirar las formas de los arrozales se sumaron las ganas de volver.
Por fin mordí el mehari-zushi con hoja y todo. Es un almuerzo sencillo de Kumano: arroz con takana encurtida. Se me llenó la boca y, mientras masticaba, no me salían las palabras. Aun así, no aparté los ojos de los arrozales. Poder disfrutar del almuerzo mientras los contemplaba me hizo muchísima ilusión.
Después de comer, alcé la vista hacia las montañas que se sucedían a lo lejos. Mi mirada, que hasta entonces había seguido las curvas de los arrozales, se extendió de pronto más allá, hasta el horizonte. Me alegré de haber llevado una especialidad local y de haberme reservado un rato solo para contemplar el paisaje. Antes de irme, volví a fijarme en las pequeñas parcelas de delante; entonces descubrí la curva de un margen de tierra que se me había escapado al principio y volví a detenerme.
Los relatos son obras de ficción inspiradas en este lugar. Para obtener información precisa, consulta los sitios oficiales de turismo y de información.
Especialidad local
Mehari-zushi
Es un plato muy apreciado para el almuerzo durante un paseo por Kumano: arroz envuelto en hojas de takana encurtidas. Yo abrí el papel y le di un bocado con la hoja y todo, sin dejar de mirar los arrozales. Aquel rato, disfrutando a la vez del paisaje y del almuerzo, se me quedó grabado.
Qué ver
Arrozales en terrazas que aparecen en registros de 1601
El registro de tierras de Asano indica que en 1601 había más de 2200 arrozales. A mí me bastaba con seguir con la mirada los márgenes actuales para imaginar todo el trabajo que debió de costar dar forma a esta ladera.
1340 arrozales recuperados por los vecinos
Según me contaron, en 1993 se formó la Asociación de Conservación de Maruyama Senmaida y, en 1997, se habían recuperado 1340 arrozales. Al enterarme de una historia que no se ve con solo contemplar el paisaje, me entraron ganas de volver.
Datos de la ruta
De la carretera nacional 311 a Maruyama Senmaida
La ruta parte de Arima, en Kumano, toma la carretera nacional 311 y pasa por el túnel Fūden. Cuando llegué, quise reservarme más tiempo para contemplar los arrozales.
También quiero reservarme un rato del viaje para contemplar el paisaje.
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