Nabari, prefectura de Mie
Un paseo otoñal por las cascadas de Akame Shijūhachi-taki Ante la cascada Senju-daki, escuchando el murmullo del agua
El agua blanca no deja de moverse, pero la poza de abajo conserva un tono profundo. Después de contemplar el agua y la poza, probé un trocito del katayaki que había traído. Lee la escena que viví ante la cascada Senju-daki a mediados de noviembre, entre el sonido del agua y algo rico para picar.
Esta escena otoñal transcurre frente a la cascada Senju-daki, rodeada de hojas de otoño. Fíjate con calma en la poza y en el agua que corre por las rocas.
OtoñoA mediados de noviembre
El sonido de la cascada y un trocito de katayaki
A mediados de noviembre, recorrí el sendero de Akame Shijūhachi-taki hasta llegar a la cascada Senju-daki. Sobre la corriente se extendían ramas con hojas de otoño, y el agua blanca se abría paso entre las zonas oscuras de las rocas. Ahora tenía ante los ojos la corriente cuyo sonido me había acompañado durante el camino. Me cerré el abrigo y me detuve a contemplarla con calma.
El agua se dividía siguiendo las formas de las rocas y volvía a juntarse al caer. Intentaba seguir una de las corrientes con la mirada, pero enseguida me llamaba la atención la que corría a su lado. El agua que caía era blanca, mientras que un poco más allá la poza conservaba un tono profundo. Volví a recorrer con la mirada el mismo tramo, una y otra vez, de arriba abajo.
Para el descanso había traído katayaki de Nabari. Saqué del papel una pieza redonda y los trocitos que había partido antes. Sostuve la pieza cubierta de sésamo negro en la mano y probé un trocito. Tenía un aroma tostado y una textura más firme de lo que esperaba. Aunque era pequeño, me apeteció saborearlo despacio.
Mi amiga se rio y dijo: «El nombre le va perfecto». Tragué antes de contestar: «Sí, desde luego». Me hizo gracia que, entre el sonido de la cascada, solo yo oyera el ruido que hacía al masticar. Revisé que no me hubiera quedado polvo en la manga marrón del abrigo y volví a coger el envoltorio. Aunque comía charlando con mi amiga, enseguida se me iba otra vez la mirada hacia el agua.
Cuando terminé de comer, alcé la vista hacia las ramas cubiertas de hojas de otoño que se extendían por encima. Vine atraída por el color de las hojas, pero quizá, al volver, recuerde más el movimiento y el sonido del agua. Antes de seguir el camino, miré una vez más el punto donde la cascada cae en la poza. Después de bajarme del coche y recorrer el valle a pie, también quería tomarme mi tiempo para detenerme y contemplar el paisaje.
Los relatos son obras de ficción inspiradas en este lugar. Para obtener información precisa, consulta los sitios oficiales de turismo y de información.
Algo que probar durante el viaje
Katayaki de Iga y Nabari
Es un dulce duro tradicional de Iga y Nabari, hecho al horno con harina de trigo y azúcar. Algunas variedades llevan sésamo negro o alga aonori. Su sabor sencillo y tostado invita a saborearlo despacio hasta el último trocito.
Qué ver aquí
El agua que se abre paso por las rocas en la cascada Senju-daki
La cascada Senju-daki tiene 15 m de altura. Se cuenta que su nombre se inspira en la forma en que el agua cae por las rocas como mil manos, o en Senju Kannon. Al contemplar cómo se abre la corriente, me gusta pensar también en su nombre.
Ramas otoñales alrededor de la cascada y la poza
En el valle de Akame se mezclan los árboles, los arroyos y numerosas cascadas. Después de contemplar una, fíjate también en las rocas y las ramas de alrededor; así se te quedará más grabado el paseo por el valle.
Datos del sendero y el lugar
Sendero de Akame Shijūhachi-taki hasta la cascada Senju-daki
- Distancia de ida desde la entrada
- 800m
- Tiempo de ida a pie
- Unos 20 minutos
Después de dejar el coche, sigue a pie desde la entrada al valle hasta la cascada Senju-daki. También quiero reservar tiempo en el viaje para detenerme frente a la cascada.
La entidad gestora indica la distancia y el tiempo de ida desde la entrada hasta la cascada Senju-daki. Ten en cuenta las pausas para contemplar el paisaje y el tiempo de vuelta al decidir cuánto quieres caminar.
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