Unzen, prefectura de Nagasaki
Un paseo por Obama Onsen Espero la puesta de sol en la bahía de Tachibana mientras se enfría el huevo
Junto al baño de pies Hotto Futto 105, a la orilla del mar, también hay calderos de vapor. Aquí te cuento cómo pasé aquella tarde de junio mirando el mar mientras se enfriaba el huevo y cómo disfruté de las aguas termales también a través de la comida.
Te cuento cómo fue esperar junto al mar la puesta de sol en una tarde de principios de verano, con un huevo al vapor en la mano, y descubrir el baño de pies y los calderos de vapor.
VeranoUna tarde de junio
Espero la puesta de sol en la bahía de Tachibana mientras se enfría el huevo
Cuando el sol empezó a bajar hacia el mar, llegué a la costa de Obama Onsen. Bajo el tejado, miré la bahía de Tachibana: la luz de la puesta de sol se extendía sobre el agua. Aquella tarde de junio, la brisa marina hizo temblar un poquito las mangas del cárdigan que me había puesto por encima. Pensaba volver un poco antes, pero al ver aquella luz quise esperar hasta que el sol se ocultara.
Lo que tenía en la mano era un huevo cocido con el vapor de las aguas termales. Me habían dicho que junto al mar, en Hotto Futto 105, había calderos de vapor, así que cocí allí un huevo y me lo llevé. Tras pelarlo, lo coloqué sobre el papel para sujetarlo mejor. Me apetecía comerlo enseguida, pero antes de llevármelo a la boca le soplé suavemente y esperé un poco.
Después de probar un bocado, levanté la vista y me pareció que la luz sobre el mar ya estaba más cerca del horizonte. Aunque solo había pasado un momento, el sol seguía avanzando. Con mi vestido rosa y el cárdigan por encima, volví a acercarme el huevo al pecho y me quedé mirando el mar. Cuando la puesta de sol coincide con la hora de comer, ninguna de las dos cosas se puede hacer con prisas.
El baño de pies de Obama Onsen, Hotto Futto 105, mide 105 m de largo; su nombre hace referencia a los 105 grados de temperatura del manantial. Al saber que también se puede disfrutar de un baño de pies mientras se mira al mar, me dieron ganas de relajarme allí sin prisas la próxima vez. Hoy me quedé de pie, comiéndome el huevo mientras contemplaba el mar. Incluso así sentí que disfrutaba tanto de las aguas termales como del paisaje marino.
Me terminé el huevo que quedaba y doblé el papel. Cuando dejé de sentir el calor del huevo en las manos, empecé a notar mejor la brisa que llegaba del mar. Me cerré un poco el cárdigan y volví a mirar hacia la bahía de Tachibana. El sol ya estaba bajo, pero aún quedaba luz sobre el agua. Quería ver cómo seguía la puesta de sol, así que tardé un rato en marcharme.
Mientras esperaba la puesta de sol, ya estaba pensando en qué quería comer después en el barrio termal. En los calderos de vapor también se pueden cocinar verduras, pescado y marisco. La próxima vez quiero disfrutar más de todo el proceso, empezando por elegir los ingredientes. Solo había llegado a la costa y me había comido un huevo, y aun así de pronto tenía muchas más ganas de pasar tiempo en Obama Onsen.
Los relatos son obras de ficción inspiradas en este lugar. Para obtener información precisa, consulta los sitios oficiales de turismo y de información.
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Unzen, prefectura de Nagasaki · Principios de verano
Especialidad local
Huevos cocidos al vapor de las aguas termales
En los calderos de Hotto Futto 105 puedes cocinar al vapor huevos y otros ingredientes. Yo me llevé el huevo envuelto en papel y contemplé la puesta de sol mientras se enfriaba. También me apetece probar las verduras, el pescado y el marisco cocidos al vapor.
Qué ver
Esperar la puesta de sol sobre el mar
Obama Onsen es una localidad termal junto al mar, con hermosas puestas de sol. Al ver la luz extendida sobre el agua, me entraron ganas de retrasar la vuelta.
Hotto Futto 105, un baño de pies junto al mar
El baño de pies junto al mar mide 105 m, en referencia a los 105 grados de temperatura del manantial. La próxima vez también quiero disfrutarlo sin prisas mientras miro al mar.
Datos de la ruta
Camino junto al mar de Obama Onsen
Deja el coche en el aparcamiento del Parque Marino de Obama, en Unzen, y pasea junto al mar. Yo me detuve a mirar la luz del atardecer extendiéndose sobre el agua.
También puedes esperar la puesta de sol mirando al mar. Yo saboreé despacio un huevo cocido al vapor.
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