Ciudad de Tahara, prefectura de Aichi / faro del cabo Irago y paseo junto al mar
Cabo Irago Al son del mar, un bocado de almeja
Al levantar con los palillos la carne de la almeja de la bandeja, me quedé contemplando su tamaño antes de probarla. Una pausa para comer junto al faro blanco, escuchando el mar. Me alegré de sumar ese rato junto al mar al paseo hasta el cabo.
Lee cómo fue este mediodía de verano: un paseo hasta el faro blanco y una almeja grande a la brasa, especialidad de Irago.
VeranoUn mediodía soleado de julio, hacia las 12
Un bocado de almeja a la brasa junto al faro
Había recorrido a pie el camino costero que lleva al faro. Me detuve cuando ya veía cerca la torre blanca, sosteniendo en una mano la bandeja con la almeja grande a la brasa que había traído. Al levantar con los palillos un trozo de almeja, me quedé un instante contemplando su tamaño antes de probarlo. Quería saborear junto al mar esa especialidad de Irago que tanto esperaba.
Al morderla, noté la textura firme de la carne y me quedé con ganas de otro bocado. Cerca de Koijigahama también hay sitios donde se puede probar almeja grande hecha a la brasa. La próxima vez quiero reservar más tiempo para comer allí y disfrutar de esta especialidad sin prisas.
Cuando dejé los palillos, volví a reparar en el sonido del mar. Al otro lado de las piedras, las olas rompían y se volvían blancas; más allá se extendía el mar hasta donde alcanzaba la vista. Mientras comía no apartaba la mirada de lo que tenía entre manos, pero bastó con levantar la cabeza para encontrarme con ese paisaje. Iba disfrutando, bocado a bocado, de la almeja y del mar.
De cerca se apreciaba bien la forma redonda de las paredes blancas del faro. Miré la galería superior y luego volví la vista al camino a mis pies. Instalado en el cuarto año de la era Shōwa, el faro del cabo Irago lleva desde entonces velando por los barcos que surcan el mar. Hoy pude acercarme a pie a esa torre blanca que sigue allí.
La brisa del mar me echó el pelo sobre la mejilla. Me acomodé la bandeja en la mano y me comí otro trozo. En el cabo, hasta las olas cercanas me llamaban la atención, a diferencia de los días en que voy a contemplar montañas. Había venido para ver el faro, pero al hacer una pausa para comer pude quedarme más tiempo aquí. Me alegró mucho poder hacerlo.
Después de terminar, no regresé enseguida; me quedé un rato más paseando junto al faro. Si vas al cabo Irago en verano, disfruta también de una almeja grande a la brasa y de las vistas del faro blanco y del mar. No quería que mi día en el extremo de la península se quedara solo en contemplar el paisaje. Seguro que me acordaré de ese bocado también durante el camino de vuelta.
Los relatos son obras de ficción inspiradas en este lugar. Para obtener información precisa, consulta los sitios oficiales de turismo y de información.
Una foto del viaje1 imágenes
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Ciudad de Tahara, prefectura de Aichi / faro del cabo Irago y paseo junto al mar · Verano
Qué probar en este viaje
Almeja grande a la brasa
Una especialidad de marisco que apetece probar en Irago. Cerca de Koijigahama encontrarás sitios donde preparan almeja grande a la brasa. Yo llevé una ración y descansé un rato junto al mar.
Qué ver aquí
Paseo para ver el faro de cerca
Un paseo para apreciar las paredes curvas de la torre blanca y la galería superior. Al final, me entraron ganas de mirar también hacia el mar, que está muy cerca.
Almeja grande a la brasa de Irago
Una especialidad que se puede probar cerca de Koijigahama. Ese bocado de almeja se sumó a la alegría de estar en el cabo en verano.
Hasta el cabo en coche y a pie hasta el faro
De Toyokawa IC al cabo Irago, con parada en Koijigahama
- En coche desde Toyokawa IC
- Unos 90 minutos
- A pie desde el aparcamiento hasta el faro
- 10 minutos
Desde Toyokawa IC, en la autopista Tōmei, hasta el cabo Irago. Después de aparcar en Koijigahama, sigue a pie por el paseo junto al mar hasta el faro.
Los tiempos que ves aquí corresponden al trayecto en coche hasta el cabo y al paseo desde el aparcamiento de Koijigahama hasta el faro. Al final de una ruta en coche, apetece reservar también un rato para pasear junto al mar.
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