Bahía de Tokio
Tokyo Bayshore
Sobre las aguas oscuras de la bahía de Tokio, la autopista elevada se abre paso conectando largas rectas y enormes puentes. Incluso en plena noche, las luces de la costa trazan líneas brillantes sobre la bahía, y en la orilla opuesta resplandecen los rascacielos. Este es el primer latido del viaje: el carril vacío de la madrugada, el limitador, el velocímetro congelado, el instante en que la mirada y el camino se alinean a la perfección. Desde aquí, la ruta se dirige hacia el oeste, bordeando el mar en dirección al amanecer.