Saltar al contenido
PROJECT ZQQ
Español

Miyakojima, prefectura de Okinawa

Primavera en Higashi-Hennazaki Del coche al faro, por el sendero del cabo

Al bajar del coche en el aparcamiento de Higashi-Hennazaki, vi el faro al final del sendero. Este cabo se adentra unos 2 km en el mar desde el extremo más oriental de Miyakojima. Aquella mañana de primavera, me protegí los ojos del sol con la mano para localizar el faro y ya estaba deseando echar a andar.

Esa mañana de primavera, contemplé el faro desde el aparcamiento. Al sentir la brisa del mar, me entraron ganas de recorrer el sendero hasta el final.

Junto a un descapotable rojo aparcado en una plaza de aparcamiento de Higashi-Hennazaki, una mujer con una blusa de cuadros vichy celestes y pantalones cortos blancos se protege los ojos con una mano y mira el faro al final del sendero.

PrimaveraUna mañana despejada de primavera

El faro aún queda lejos, pero hoy voy hasta allí

Una mañana de primavera, aparqué en Higashi-Hennazaki. Al abrir la puerta, entró la brisa y sentí el mar más cerca que desde dentro del coche. El faro asomaba detrás de la vegetación baja. Pensar «voy a llegar hasta allí a pie» antes incluso de ponerme en marcha me aceleró el corazón.

Junto al coche, me llevé una mano a la frente y vi que el sendero se dirigía hacia el faro. Llevaba las gafas de sol sobre la cabeza. Podría habérmelas puesto si me molestaba la luz, pero estaba tan concentrada buscando el faro que se me olvidó ponérmelas. Me di cuenta y me eché a reír; aun así, me apetecía quedarme un rato más mirando a lo lejos.

Este cabo, en el extremo más oriental de Miyakojima, se adentra unos 2 km en el mar. Al recordar la forma alargada que había visto en el mapa, me emocioné pensando que, desde aquí, el mar me iría rodeando por todas partes. Dejé el coche en una plaza de aparcamiento y me dirigí a la entrada del sendero.

Junto al sendero florecen plantas de temporada, como la tennōume y la teppōyuri. Lo primero que hice fue mirar el faro a lo lejos, pero, en cuanto eché a andar, también empecé a fijarme en la vegetación que bordeaba el camino. Quería llegar cuanto antes y, al mismo tiempo, no perderme nada por el camino; sin darme cuenta, fui aflojando el paso.

Cada vez que soplaba el viento, el pelo me rozaba los hombros y oía el mar. Desde este cabo se pueden contemplar a la vez el Pacífico y el mar de China Oriental, y al estar allí me pareció mucho más inmenso de lo que había imaginado al oír hablar de él. Me alegraba acercarme con mis propios pasos al faro que, hacía un momento, miraba desde junto al coche.

Después del paseo, me gustaría probar el Miyako soba de la isla. Al saber que los fideos y los ingredientes de la sopa de Okinawa varían de una región a otra, me entraron ganas de recordar Miyakojima no solo por sus paisajes, sino también por su comida. Cuando volviera al coche, buscaría algo que me apeteciera probar. Desde aquella mañana en que descubrí el faro, el viaje siguió llenándome de ilusión hasta la hora de comer.

Los relatos son obras de ficción inspiradas en este lugar. Para obtener información precisa, consulta los sitios oficiales de turismo y de información.

Imágenes de este lugar1 imágenes

  • Miyakojima, prefectura de Okinawa · Primavera

Qué probar durante el viaje

Miyako soba

Los fideos de la sopa de Okinawa se preparan con harina de trigo y kansui, no con harina de trigo sarraceno. Tanto los fideos como los ingredientes cambian según la región, y el Miyako soba es una de sus variedades. Después de caminar por el cabo, me gustaría probar un plato de la isla.

Qué ver

Un cabo en el extremo oriental de Miyakojima

Este cabo se adentra en el mar unos 2 km y tiene unos 200 m de ancho. También está declarado lugar de belleza paisajística nacional. Al recordar su forma alargada en el mapa, me hizo ilusión recorrer el sendero hasta el final.

Vistas al Pacífico y al mar de China Oriental

Desde Higashi-Hennazaki se pueden contemplar a la vez el Pacífico y el mar de China Oriental. Al pensar que caminaba por un cabo rodeado de mar, me dieron ganas de detenerme a sentir con calma hasta la brisa en la cara.

Ruta del viaje

Camino a Higashi-Hennazaki

Higashi-Hennazaki está en Bora, Gusukube, en la ciudad de Miyakojima. Aparqué y me dirigí a pie hacia el faro por el sendero.

Desde el aparcamiento, el resto del recorrido por el cabo se hace a pie. Me hizo mucha ilusión ir acercándome al faro que había visto a lo lejos.