Yura, Wakayama
Rocas blancas y un cuenco de arroz con shirasu en el Parque Marino de Shirasaki Una parada para comer durante la ruta costera
En el Parque Marino de Shirasaki, las rocas blancas aparecen nada más aparcar. A mediodía de agosto, alcé la vista hacia aquella hilera de rocas que se alzaba como una montaña y, para comer, me esperaba un cuenco de arroz con shirasu. El placer de recorrer la costa se completa aquí con el paisaje que tengo delante y el sabor de la comida.
A mediodía de agosto paro a comer en el parque, entre rocas blancas. Primero disfruto de un cuenco de arroz con shirasu y después salgo a dar un paseo.
VeranoUn mediodía luminoso de agosto
El día que alcé la vista hacia las rocas blancas y disfruté de un cuenco de arroz con shirasu
A mediodía de agosto llegué al Parque Marino de Shirasaki con mi amiga, después de recorrer la costa. Dejé el coche en una plaza junto a la entrada y las rocas blancas se alzaban bastante más de lo que esperaba. Bajé con mis cosas y lo primero que hice fue alzar la vista hasta la cima.
Me arremangué la blusa color menta y me quedé mirando las formas de las rocas. Con la luz y las sombras, las puntas y las formas redondeadas parecían distintas. Mi amiga dijo: «Esas rocas parecen una montaña que no se acaba nunca». Seguí despacio sus contornos de izquierda a derecha.
Para comer hoy toca el cuenco de arroz con shirasu que sirven en el parque. Con los palillos levanté del cuenco negro un bocado de arroz y shirasu. La combinación me pareció perfecta para comer después de recorrer la costa, y me alegré. Para el siguiente bocado mezclé un poco de yema de huevo y disfruté de su sabor más suave.
Al terminar, tocaba subir al mirador. Después de subir las escaleras y seguir el camino entre las rocas, se llega a un punto desde el que se ve el mar. Antes de ponerme en marcha con mi amiga, volví a contemplar las rocas desde el aparcamiento. La vista nada más bajar del coche se convirtió también en una de las cosas que más me gustan de este parque.
Cuando volvimos del paseo, subimos al coche y retomamos la ruta junto al mar. Antes de salir, elegí «Project Start». Cuando recuerde la ruta de hoy, seguro que me vuelven a la cabeza las rocas blancas que miré desde el aparcamiento y el sabor del cuenco de arroz con shirasu mezclado con yema.
Los relatos son obras de ficción inspiradas en este lugar. Para obtener información precisa, consulta los sitios oficiales de turismo y de información.
Especialidad local para probar en el viaje
Cuenco de arroz con shirasu
Puedes disfrutar de este plato en el área de restauración del parque. Primero saboreé el shirasu con el arroz; para el siguiente bocado, mezclé un poco de yema de huevo y me gustó cómo quedó, más suave. Quiero guardar el sabor de este plato junto con la imagen de las rocas blancas que contemplé durante la pausa del mediodía.
Qué ver
Un parque rodeado de caliza blanca
Estas rocas se formaron con corales y conchas que se fueron compactando con el paso del tiempo. Después de fijarme en su gran silueta, conocer su origen hizo que me entraran ganas de observar también sus formas más pequeñas.
El mar al final del sendero entre las rocas
Al final del camino entre las rocas, al que se llega subiendo unas escaleras, hay un mirador. Tras alzar la vista hacia las rocas desde la entrada, también me apetece contemplar la extensión del mar.
Carreteras y senderos
Desde la salida de la autopista en Hirogawa, por la Ruta Nacional 42 y el cruce de Sato
- Tramo orientativo de la Ruta Nacional 42
- Unos 15 min (de la salida de la autopista al cruce de Sato)
- Tramo orientativo desde el cruce de Sato
- Unos 15 min (del cruce de Sato al parque)
Sal de la autopista en Hirogawa y sigue hacia el sur por la Ruta Nacional 42; en el cruce de Sato, gira a la derecha. Me gustaría parar a comer en el parque y luego seguir con mi ruta por la costa.
Desde la salida de la autopista de Hirogawa hasta el parque son unos 30 min en coche. Quiero combinar el tramo por la costa de Yura con un paseo para ver las rocas blancas.
Otros lugares para visitar en coche
Si te gustó este artículo, quizá también te apetezca conocer estos lugares. A todos he vuelto varias veces, en distintas épocas del año.