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Miyazaki · Hyūga

Una escapada en coche al cabo de Hyūga y Umagase Un paseo por el cabo a comienzos del verano y una parada para probar los cítricos de Hyūga

Lo que más me gustó fue poder pasar de mirar los detalles de las rocas cercanas a contemplar el mar a lo lejos. Al parar un rato con el helado de hebesu en la mano, pude disfrutar con calma de la emoción que me había dejado el paisaje.

Así fue el día que disfruté de un helado de hebesu en el cabo a comienzos del verano. Fíjate en la inmensidad del mar y en las formas de las rocas que tenía al lado.

Una mujer con una blusa amarillo claro de hombros descubiertos y una falda azul contempla un helado frente al mar y las rocas columnares del cabo de Hyūga

VeranoUn mediodía soleado de mayo

Rocas, mar y un bocado de helado

Un mediodía soleado de mayo fui con mi amiga a Umagase. Bajamos del coche y elegí un helado de hebesu en Umagase Chaya, junto al aparcamiento. Había venido a ver el mar del cabo y me encantó poder probar también algo típico de Hyūga.

Desde el sendero, al mirar el mar, vi que bajo el cabo cubierto de bosque se extendía una sucesión de rocas en terrazas. Con cada ola, la espuma blanca se extendía por sus bordes. Yo había pensado en mirar el mar lejano, pero acabé fijándome también en las formas de las rocas de cerca.

La brisa se colaba por las mangas de mi blusa amarillo pálido y acerqué el helado a los labios. Volví a sujetar el papel del cucurucho y probé un poco de la punta. Después del frío, noté su aroma cítrico; desde entonces, me gusta tomarme un descanso en medio del paseo.

Después de decirle a mi amiga «Quiero ver el mar y también las formas de las rocas», bajé la mirada al helado que tenía en la mano. Era un helado de hebesu, un cítrico originario de Hyūga. Me quedé mirando el helado, sin prisa por dar el siguiente bocado; aquel rato con el helado también se convirtió en un recuerdo del cabo.

Se dice que Umagase recibió ese nombre porque, visto desde el mar, el cabo recuerda al lomo de un caballo. Me fijé bien en el perfil que se ve desde aquí y pensé que la próxima vez también me gustaría contemplarlo desde el mar. Antes de irme, volví a mirar el mar que se extiende más allá de las rocas columnares.

Los relatos son obras de ficción inspiradas en este lugar. Para obtener información precisa, consulta los sitios oficiales de turismo y de información.

Imágenes de este lugar1 imágenes

  • Miyazaki · Hyūga · Mar de principios de verano y un helado

Especialidad local

Helado de hebesu de Umagase Chaya

En la casa de té junto al aparcamiento sirven helado hecho con hebesu, un cítrico originario de Hyūga. Me apetecía saborear poco a poco su aroma cítrico y fresco.

Qué ver

Rocas columnares a poca distancia

En los alrededores del cabo de Hyūga se extienden formaciones rocosas columnares. Me apetece contemplar con calma cómo las olas alcanzan los bordes de las rocas.

Un helado con aroma a hebesu

Es un dulce de Umagase Chaya hecho con hebesu, un cítrico originario de la ciudad de Hyūga. Me gusta poder probar algo de la zona el mismo día que he venido a ver el mar.

Datos del camino y el paseo

De Umagase Chaya al mirador del cabo de Hyūga

Sendero desde Umagase Chaya hasta el mirador del cabo de Hyūga
Unos 540 m
En coche desde el intercambiador de Hyūga
Unos 14 minutos

Al bajar del coche, puedes seguir el sendero hasta el mirador del extremo del cabo. Me gusta contar también el paseo como parte del viaje.

El sendero desde Umagase Chaya hasta el mirador del cabo de Hyūga, en el extremo, mide unos 540 m. El trayecto en coche desde el intercambiador de Hyūga se estima en unos 14 minutos.